Ali Farka Toure.
Archivado en Música • Fecha: 11-03-2006 12:21:35
El pasado martes falleció en Bamako, capital de Malí, el influyente guitarrista y cantante de blues africano Ali Farka Touré. El veterano músico, que había nacido el año 1939 en la localidad de Niafunké, murió al parecer de cáncer, y se ha anunciado que será enterrado en su pueblo natal, en la región de Tombuctú.
Cuenta su biografía que de niño le llamaron Farka, que en bambara significa burro, porque era muy tenaz. Y fue precisamente esa tozudez en positivo respecto a la música tradicional de sus gentes lo que le convirtió con el tiempo en popular y respetado músico, siempre con la raíz africana del blues como bagaje musical. Se inició pronto en instrumentos africanos de cuerda para dar definitivamente con la guitarra hacia 1968 y convertirse en apellido mayor de lo que luego sería denominado como world music.
Farka fue un autodidacta y la historia de su vida es de leyenda, ya que se cuenta que de niño una serpiente se le enroscó en la cabeza, enfermó gravemente, sanó y ya no volvió a ser el mismo, ante el aplauso de los espíritus del río que le enseñaron a tocar. Casi como el encuentro del bluesman Robert Johnson con el diablo. Para él, la música se construía "con pasión, a golpe de pulmón".Y a ello se dedicó toda su vida, y sin dejarse tentar por los cantos de sirena occidentales. Le bastaba para vivir su finca, su huerto, y el sonido de su djourkéle sonando y soñando en la gran noche africana.
El mundo (occidental) lo conocía como el John Lee Hooker africano, pero en justicia tal vez se debería haber dicho de Hooker que era el Ali Farka del Mississippi. Puede parecer exagerado, pero para Farka lo que él hizo desde su infancia es el auténtico blues, con un solo acorde y no con cuatro como los americanos, y usando el djourkéle, guitarra de una sola cuerda. Todos sus títulos son auténticas joyas.
Colaboró con otros importantes creadores africanos como el arpista Toumani Diabaté, o con colegas de estilo musical como el afroamericano Taj Mahal y el californiano Ry Cooder, e incluso con los irlandeses The Chieftains. Padre de una docena de hijos, defendió en la práctica la ligazón con la raíz, viviendo y trabajando en su propia granja. Acababa de ganar un nuevo premio Grammy por el disco In the heart of the moon, elaborado con Diabaté.
Cuenta su biografía que de niño le llamaron Farka, que en bambara significa burro, porque era muy tenaz. Y fue precisamente esa tozudez en positivo respecto a la música tradicional de sus gentes lo que le convirtió con el tiempo en popular y respetado músico, siempre con la raíz africana del blues como bagaje musical. Se inició pronto en instrumentos africanos de cuerda para dar definitivamente con la guitarra hacia 1968 y convertirse en apellido mayor de lo que luego sería denominado como world music.
Farka fue un autodidacta y la historia de su vida es de leyenda, ya que se cuenta que de niño una serpiente se le enroscó en la cabeza, enfermó gravemente, sanó y ya no volvió a ser el mismo, ante el aplauso de los espíritus del río que le enseñaron a tocar. Casi como el encuentro del bluesman Robert Johnson con el diablo. Para él, la música se construía "con pasión, a golpe de pulmón".Y a ello se dedicó toda su vida, y sin dejarse tentar por los cantos de sirena occidentales. Le bastaba para vivir su finca, su huerto, y el sonido de su djourkéle sonando y soñando en la gran noche africana.
El mundo (occidental) lo conocía como el John Lee Hooker africano, pero en justicia tal vez se debería haber dicho de Hooker que era el Ali Farka del Mississippi. Puede parecer exagerado, pero para Farka lo que él hizo desde su infancia es el auténtico blues, con un solo acorde y no con cuatro como los americanos, y usando el djourkéle, guitarra de una sola cuerda. Todos sus títulos son auténticas joyas.
Colaboró con otros importantes creadores africanos como el arpista Toumani Diabaté, o con colegas de estilo musical como el afroamericano Taj Mahal y el californiano Ry Cooder, e incluso con los irlandeses The Chieftains. Padre de una docena de hijos, defendió en la práctica la ligazón con la raíz, viviendo y trabajando en su propia granja. Acababa de ganar un nuevo premio Grammy por el disco In the heart of the moon, elaborado con Diabaté.
Ali Farka Toure&Toumani Diabate "Debe"
El Tarky y Jash
Referencias (URL para referencias)
Comentarios
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Descanse en paz...si la música se lo permite. Conocía su música hace no mucho, pero desde donde esté le aseguro que lo seguiré recordando a menudo al ritmo de sus acordes
Buendía — 13-03-2006 16:16:46
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Si ya conoces a Ali Farka, escucha su último disco con Toumani Dibate. "In the heart of the moon” es uno de esos discos que se dejan metidos en el reproductor de CDs y se pinchan un día detrás de otro, sin que provoquen el más mínimo hastío. Porque cuando dos genios como Alí Farka Touré y Toumani Diabaté se arrancan a tocar juntos, el mundo se para y el tiempo se detiene, congelándose, para regocijo de los amantes de la mejor música: la que surge del alma, las entrañas y el corazón de la tierra.
El tarki y jash — 15-03-2006 18:40:57


















