A Dios rezando... y cilicios fabricando.
Archivado en Granada • Fecha: 08-03-2006 18:36:26 En Granada, la ciudad donde todo, o casi todo, es posible, las monjas del convento de San Antón (perteneciente a la orden de las Clarisas Capuchinas de Jesús María) para sufragar sus gastos, fabrican y venden deliciosas magdalenas, exquisitos mantecados y “delicados” cilicios artesanales. Comprar una buena tira de pinchos “hecha a mano” es relativamente fácil y sólo cuesta la módica cantidad de 3,80 euros.
Como en cualquier fabrica que se precie, los hacen en distintos grosores y tamaños, en función de lo habituado que esté el usuario o de los pecados a expiar. El artilugio, usado por miembros de la Iglesia católica desde los tiempos de los romanos, suele colocarse en el muslo o en el antebrazo. Produce heridas, pero, a cambio, dicen que alimenta el espíritu. En el Opus Dei la recomendación a los numerarios es usarlo diariamente durante dos horas, con excepción de domingos y festivos. Como si de una película de terror se tratase, nos produce escalofrío imaginar a las monjitas afilando con mimo las púas. Con el mismo esmero que ponen para cocinar sus exquisitas magdalenas.
Como en cualquier fabrica que se precie, los hacen en distintos grosores y tamaños, en función de lo habituado que esté el usuario o de los pecados a expiar. El artilugio, usado por miembros de la Iglesia católica desde los tiempos de los romanos, suele colocarse en el muslo o en el antebrazo. Produce heridas, pero, a cambio, dicen que alimenta el espíritu. En el Opus Dei la recomendación a los numerarios es usarlo diariamente durante dos horas, con excepción de domingos y festivos. Como si de una película de terror se tratase, nos produce escalofrío imaginar a las monjitas afilando con mimo las púas. Con el mismo esmero que ponen para cocinar sus exquisitas magdalenas. bit ramone


















