RICHARD STALLMAN
Archivado en Ciencia • Fecha: 08-06-2005 16:38:03
Richard Stallman, el impulsor del software libre (software que puede ser copiado, modificado y redistribuido libremente), es un hombre extraño. Viaja con un colchón a cuestas, bebe litros de té y prefiere los pisos de estudiantes a los hoteles. Es la otra cara del poder. La bestia negra de Bill Gates. El creador del Proyecto GNU habla de libertad y no de precio.

--¿De veras viaja con un colchón?
--De veras. Como activista en favor del movimiento del software libre, viajo mucho. Y me encuentro con camas muy duras. Yo no puedo dormir sobre camas duras.
--Tampoco tiene móvil.
--¡El móvil es un instrumento de vigilancia! El sistema sabe con qué torre te comunicas y lo graba para siempre. Y con los nuevos móviles, hasta es posible ponerlos en marcha sin que el usuario lo sepa. ¡Es mi deber de ciudadano no tener móvil!
--Y para más inri sale a dar conferencias como San IGNUtius...
--Es una forma de burlarme de mí y de la religión. Yo, que soy ateo, propongo una ética. Creo que no hay recurso más importante que la solidaridad. ¡Cualquier intento de dañarla debe ser rechazado!
--¿Aprendió eso en casa?
--Tuve buenos ejemplos. Mi padre aprendió francés para luchar con más eficacia contra los nazis. Y mi madre fue progresista en los años 60. Incluso EEUU apoyaba unos principios que hoy no apoya.
--Cuando los hippies llevaban margaritas en el pelo, era casi un niño.
--Yo podría haber sido hippy, pero no quise. Se oponían a la tecnología, a la ciencia y al pensamiento claro. Sin embargo, admiré su oposición a que el dinero fuera una meta.
--El sofá del Instituto de Tecnología de Massachusetts era gratis.
--¡Vivir allí era comodísimo! No tenía que levantarme, vestirme para salir y enfrentarme al aire helado del exterior. Había buen ambiente. Gozábamos con la inteligencia...
--Y gozando, gozando, acabó siendo la bestia negra de Bill Gates.
--Estoy orgulloso de ello, aunque mi meta no era atacar a nadie. En 1983 lancé el movimiento de software libre para la libertad de los usuarios de ordenadores. El enemigo era el software propietario. Se necesitó casi una década para desarrollar el sistema operativo. Desde hace pocos años, el sistema GNU-Linux es fácil de usar.
--¡Pensar que podría estar forrado!
--Prefiero no tener nada de lo que arrepentirme. Y hacer algo bueno en la vida: luchar por la libertad.
--La difícil libertad...
--¡No diga tonterías! Al comienzo mi meta fue tener libertad para usar el ordenador. En ese sentido, defendí cuatro libertades: la de ejecutar el programa, la de estudiar su código fuente, la de ayudar al prójimo distribuyendo copias del programa y la de ayudar a la comunidad, publicando versiones cambiadas.
--Disculpe, pero es algo espeso.
--¡En absoluto! Quien usa recetas de cocina reclama las mismas cuatro libertades: la de emplearla como quiera, la de estudiarla, la de distribuir copias entre las vecinas y la de modificarla. ¡Imagine el enojo si alguien decidiera que copiar una receta es piratear y que merece la cárcel! Pues ese mismo enojo impulsó el movimiento del software libre.
--¿Y cómo siguió la historia?
--Tras años de reflexión, he llegado a la conclusión de que todas las obras de uso práctico también deben ser libres. Los recetarios, los diccionarios y enciclopedias, los libros de texto. Pero hay otros tipos de obras...
--¿Cuáles?
--Las que reproducen el pensamiento de otros, que no deben ser modificadas. Y las de arte y entretenimiento, cuyo propósito es producir emoción. Ahí creo que las versiones cambiadas podrían contribuir al arte, pero no es algo urgente...
--¿A favor del piratear CD y DVD?
--¡No hablo de medios, sino de usos sociales! Para todo tipo de obras, todo usuario merece la libertad de difusión de copias exactas, sin fines de lucro. Ésta es la libertad mínima que debe existir.
--La legislación no lo ve así.
--Las leyes van en otra dirección debido al poder de las empresas. Se nota la falta de democracia en todas partes del mundo, liderada por EEUU.
--¡Es su patria!
--Quizá una patria traidora... Mi país se ha vuelto el enemigo del mundo entero. ¡Hay que defender la libertad contra cualquier enemigo!
--Lance una consigna.
--"No acepten la división e impotencia impuestos por las leyes y sistemas actuales de edición". Intentan prohibir la cooperación social.
--La Historia dirá que fue rebelde.
--Pues yo querría pasar como el libertador del ciberespacio.
Kaos. Nuevas tecnologías (El Periódico - 07/06/2005)


















